En toda situación de competición nos exponemos a la evaluación de alguna de nuestras capacidades, que en ámbito deportivo suelen ser mayormente las físicas. No obstante, las capacidades mentales para afrontar esta evaluación (situación estresante) marcarán la diferencia en el resultado final, el rendimiento y la ejecución óptima.
Por esta razón decimos que en el deporte la parte mental constituye, a la par que la física, el 50 % de la implicación en la realización de la actividad física.
¿ Qué estrategias utilizamos para evitar el estrés y cuáles son las más efectivas?
En primer lugar, definiremos brevemente cuál es la sintomatología ante un nivel de estrés descontrolado.
- Ansiedad y nerviosismo altos
- Disminución de la capacidad de concentración
- Aumento de la ansiedad-estado (ansiedad antes, durante o después de la competición)
- Aumento de la tensión muscular
- Manos y pies humedecidos
- Temblores
- Ruborizaciones
- Visión distorsionada
- Nauseas
- Necesidad de ir al baño
- Irritabilidad
- Confusión
- Olvidos
- …
Para evitar o neutralizar estos síntomas que afectarán a la ejecución, existen dos niveles de actuación o de ESTRATEGIAS