jueves, 25 de julio de 2013

PSICOLOGIA DEPORTIVA PERSONALIZADA



Etimológicamente la palabra “DEPORTE” proviene del latín deportare (trasladar, liberar la mente). Así podemos decir que desde su origen éste fue concebido como una actividad sublimatoria, de descarga de la agresividad y de los instintos que la sociedad reprime y que podrían exteriorizarse de otra forma en patologías corporales varias. Esta visión originaria del deporte aunque nos pueda parecer algo anacrónico, lo podemos observar todavía en la actualidad; solamente tenemos que fijarnos en el ritmo de vida de la sociedad occidental, en el tipo de trabajos que realizamos y sobre todo al ritmo en que los realizamos.

Es frecuente encontrarnos entre los perfiles de muchos runners, por ejemplo, personas que ejercen profesiones expuestas a un alto nivel de estrés (donde la ansiedad no se puede elaborar y es reprimida, en el sentido de que es aplazada, en aras de un proyecto a entregar, una reunión a preparar, una conferencia que dar, etc.) y que encuentran en el deporte esa vía de escape, donde descargar el torrente de ansiedad que de otra manera en su día a día no encontraría salida. El deporte se convierte de esa forma en “adictivo” ya que nos proporciona el placer de “escapar” de todo aquello que nos perturba durante nuestra vida rutinaria.


Por otro lado, nos proporciona sensaciones como la de “sentirse uno mismo” mientras se realiza la actividad, ya que también existe cierta “contención” de uno mismo en el día a día (en nuestra vida nos relacionamos con los demás, interactuamos en diferentes ambientes dónde tenemos que ejercer diferentes roles: en el trabajo, con los hijos, con los padres, etc. de manera que tenemos que dar una imagen, someternos a una reglas, guardar unas formas…) hecho que provoca que sean pocos los momentos del día en qué podamos experimentar esa sensación de ser uno mismo.

No obstante, en las situaciones de competición, nos volvemos a exponer a una situación estresante, de manera que volvemos a abrir la “caja de los truenos” arrastrando con nosotros todo aquello de lo que pretendemos deshacernos con la práctica deportiva. Entonces nos pasa que justamente, en la competición, o en la final, es cuando aparecen los bloqueos, los fallos, las lesiones, caídas…que durante los entrenamientos no aparecían. Ya que entrenando huimos de todo estrés y cuando competimos atraemos, por decirlo de alguna manera, a todo aquello de lo que estábamos huyendo.



La Psicología deportiva, aparte de proporcionar al deportista técnicas para aumentar su rendimiento, aprender a relajarse, a visualizar, a establecer metas, evaluar errores, etc. Le ayuda también a sumergirse en su propia psique para que pueda preguntarse y llegar a responder a preguntas más profundas como: ¿por qué corro? (en el caso del runnig) ¿qué me proporciona mi deporte? ¿qué estoy buscando? o ¿de qué estoy huyendo? De manera que si conseguimos identificar los estresantes y elaborarlos, podremos llegar más libres de carga a la competición y rendir más con el añadido de conocernos un poco más a nosotros mismos promoviendo el crecimiento personal, hecho que ayudará a mejorar otros ámbitos de la vida que quizás se ven afectados también por todo aquello que nos “persigue” en forma de ansiedad, temor o estrés.

Es por esta razón por la que al hacer cualquier intervención con un deportista, al igual que al hacerla con cualquier persona, no se puede generalizar y aplicar una serie de conceptos teóricos de forma sistemática, ya que estamos trabajando con la personalidad, las emociones, las vivencias…; en definitiva en un terreno idiosincrático.

Cada deportista es un caso personal y único, con unas vivencias y emocionalidad propias que se deben valorar adecuadamente y de forma personalizada. Por todo ello, solamente el Psicólogo es el especialista indicado para la realización de dicha evaluación, análisis y posterior interpretación ya que es el único profesional acreditado para la administración e interpretación de pruebas psicológicas además de tener conocimiento de los procesos psicológicos, cosa que le permite interpretar de forma correcta y profesional la personalidad del paciente o los mecanismos mentales que le acompañan en los problemas que motivan la consulta, a diferencia de otros profesionales que trabajan en el ámbito deportivo.



Sabrina Caamaño



Psicóloga Col.Num 17. 445

No hay comentarios :

web clocks relojes para blogs
Contatore